REFORMA LABORAL Y DERECHO DEL TRABAJO


Cuando hablamos de reforma laboral tenemos que fijarnos en el derecho del trabajo, es decir, en la norma que regula las situaciones donde el trabajador vende su fuerza y habilidades para trabajar a cambio de un salario. A este derecho lo debemos observar en sus dos formas:


1. La relación individual de trabajo (modalidades de contratación, contenidos del contrato y modificación y extinción de la relación laboral).

2. El derecho laboral colectivo que incluye la posibilidad de que los trabajadores se asocien, elijan sus representantes, negocien de manera colectiva y realicen huelgas.

El derecho del trabajo es, por tanto, una rama del derecho que tiene características propias, algunas de ellas esenciales:

• Es un derecho protector, es decir, un derecho que surge con la pretensión de paliar las diferencias que existen entre trabajadores (parte débil) y empresarios (parte fuerte). Algunos, ingenuamente, consideran que esto borra las diferencias de clase, pero van equivocados: el derecho del trabajo intenta proteger al más débil dentro de la relación laboral, pero no elimina su debilidad ni evita que el patrón lo explote.

• Además, es un derecho protector que sólo protege hasta cierto límite y donde todo está tarifado: la indemnización en caso de despido por causa ajena al trabajador, la indemnización por la lesión de un accidente que daña al trabajador (un brazo , la nariz, ..., o cualquier otra parte del cuerpo tienen su precio), la sanción al patrón ante un fraude en la contratación perjudicial para el trabajador, la respuesta cuando un contrato incorpora cláusulas con que se pretende abusar del trabajador contratado , etc.

• Por otro lado, el nivel de protección regulado opera como un acordeón. En momentos de crisis, o en otros momentos en que la parte fuerte de la relación laboral (los patronos) se siente más fuerte aún, el derecho del trabajo en vez de consolidar y de reforzar sus mecanismos protectores, cede y aparece la derogación de conquistas, rebajando los estándares de protección.

Por eso no podemos escindir el derecho del trabajo, y el derecho social en su conjunto, de los avances y retrocesos de la lucha de la clase obrera local y mundial para mejorar sus condiciones de vida y de trabajo.

LOS ORÍGENES DEL DERECHO DEL TRABAJO Y SU POSTERIOR RETROCESO

El derecho del trabajo surge con el reconocimiento constitucional de los derechos económicos y sociales. Este reconocimiento no se produjo porque al legislador se le abrieran repentinamente los ojos y llegara a la conclusión de que había que acabar con las jornadas laborales de quince horas, con el trabajo infantil, con la discriminación salarial y social o con otras formas de arbitrariedad patronal. Fue posible gracias a la lucha de la clase obrera, que ya llevaba años exigiendo la jornada de ocho horas y mejoras en sus condiciones laborales, y reclamando a la vez, el derecho de libre asociación y de huelga.

Y el mismo fenómeno que encontramos en el nacimiento del derecho del trabajo y en su posterior consolidación lo encontramos en su retroceso reciente:

Con el surgimiento del neoliberalismo, que se va expandiendo como un cáncer maligno tras la derrota del movimiento obrero y sindical en diferentes partes del mundo y que ahora se expande de nuevo a la sombra de la crisis, los explotadores encuentran un terreno favorable para anular parte de las conquistas centenarias de la clase obrera. Aparece así el fenómeno de la desregulación laboral, escondido bajo la máscara de la "flexibilización".

¿FLEXIBILIDAD O DESREGULACIÓN LABORAL?

Flexible es lo contrario de rígido: la percepción social es que las cosas flexibles son buenas y las rígidas malignas y esto permite a los poderosos jugar de manera tramposa con el lenguaje.

Pero el derecho a hacer respetar una jornada laboral de ocho horas, las vacaciones retribuidas, la estabilidad en el empleo, la posibilidad de recurrir a los tribunales ante las excesos del patrono, la libre sindicación, la huelga,... o la existencia de una Inspección del Trabajo que vela por el cumplimiento de la norma, no tienen nada que ver con la rigidez. Son mecanismos de normalización de las relaciones laborales, que como hemos dicho al principio, intentan evitar algunos (¡sólo algunos!) de los abusos que habitualmente cometen los poderosos.

DERECHO DEL TRABAJO Y CAMBIO EN LA ORGANIZACIÓN PRODUCTIVA

Hoy la sociedad ha cambiado en comparación a la que existía en el momento en que el derecho del trabajo hizo su aparición y con ello han cambiado la organización productiva, las maneras de trabajar y las formas que adoptan las empresas.

Pero cuando un trabajador por cuenta ajena entra a trabajar, continúa celebrando un contrato y este contrato sigue reflejando sus futuros derechos y sus futuras obligaciones. Hoy, como antes, este trabajador, una vez entra en la empresa, necesita tener la posibilidad de hacer respetar sus derechos ya que quién manda en la empresa es el patrón y éste sí que tiene fuerza para imponerle las obligaciones. Hoy, como antes, este trabajador necesita poder asociarse con sus compañeros con los que comparte intereses y negociar de manera colectiva.

Para entender esto último sólo hay que observar el contenido de la mayoría de los contratos de trabajo y el de la mayoría de los convenios colectivos. Al hacerlo uno se da cuenta que buena parte de las mejoras laborales de las que disfrutan los trabajadores se han conseguido a través de la negociación colectiva.

En todo caso, la constatación de que la sociedad ha cambiado debería llevarnos a la conclusión de que hay que reforzar el carácter protector del derecho laboral para evitar que la subcontratación laboral, el fraccionamiento de los procesos productivos, las deslocalizaciones,... o la innovación tecnológica, se utilicen para degradar las condiciones de trabajo. Pero algunos intentan hacer justamente lo contrario.

BREVE HISTORIA DE LA DESREGULACIÓN LABORAL EN ESPAÑA

La regulación laboral en España siempre ha sido débil. El franquismo negó los derechos de libre asociación y huelga. Ya hemos visto que cuando los trabajadores ven limitadas sus posibilidades de lucha, el derecho del trabajo acaba siendo un derecho de mínimos.

El Estatuto de los Trabajadores aprobado en 1980 intentó ser una especie de compendio que recoge la mayor parte de la normativa laboral, tanto en la vertiente de derecho individual de trabajo (capítulo I), como en la vertiente de derecho colectivo (Capítulo II y III). Pero siguió tratándose de una norma limitada. No olvidemos que se promulgó en un momento de la transición en que la lucha obrera ya estaba en reflujo y después de unas elecciones en las que la derecha había obtenido una sólida mayoría parlamentaria. Además, este Estatuto ya incorporaba en su primera versión, elementos muy perniciosos como la posibilidad de despedir a un trabajador, incluso en el caso de que el juez declarara la improcedencia del despido, dejando que el empresario optara entre readmisión o pago de una indemnización.

El Estatuto de los Trabajadores inició su andamiaje en medio de una fuerte crisis económica y ya hemos dicho antes que las crisis suelen ser momentos adversos para el derecho del trabajo, sobre todo cuando van acompañadas de desempleo creciente. Pero a veces, la salida de la crisis abre un período de mejora y ampliación de derechos. Es lo que pasó, por ejemplo, después de la Segunda Guerra Mundial que fue justamente uno de los momentos más fecundos para el derecho laboral y social. Por contra, con la superación de la crisis de los años 70  y 80, las cosas tendieron a empeorar: se institucionalizó el cáncer neoliberal empeñado en degradar más y más el derecho del trabajo para incrementar así la tasa de explotación.

Buena parte de las reformas del Estatuto de los Trabajadores que desde entonces se han impulsado han tenido un signo desregulador, es decir, han empeorado la norma.

Muchas de estas reformas fueron contestadas con una Huelga General que, salvo algunas excepciones, no logró tumbarlas en su integridad aunque si que permitió atenuar algunos de sus efectos más perversos y poner de manifiesto que la clase obrera no está dispuesta a dejarse humillar, que tiene voluntad de resistir y que puede prepararse para la contraofensiva.

Pero los grandes capitalistas, a la mínima que pueden insisten de nuevo, pidiendo más y más flexibilidad para desregular más y más. Para ellos, las reformas laborales desreguladoras son como una especie de droga a la que están enganchados y de la que no se quieren desenganchar de ninguna de las formas: cada día que pasa las piden con más frecuencia e insistencia y exigen que la dosis cada vez sea más grande y más perjudicial. Lo que ocurre es que quien sufre el daño de todo esto no es su cuerpo. Ellos sólo experimentan la parte beneficiosa del asunto. Quienes verdaderamente salen dañados son los trabajadores y el daño acarreado cada vez es más siniestro.


Gestió pública a Reus

Com a moltes poblacions on hi va haver canvi de color polític, part dels esforços del tàndem Pellicer-Alegret es van centrar d'inici en el desprestigi de tot allò que s'havia fet abans de la seva victòria electoral. Malgrat que en matèria de balanços les coses rarament són d'un blanc immaculat o d'un negre carbonífer, els actuals gestors municipals han culpat als equips que els havien precedit de gairebé tots els mals imaginables. Els grups que han entrat per primera vegada a l'ajuntament també s'apunten, lògicament, a una dinàmica que ajuda a diferenciar-los. Val a dir que ho han tingut molt fàcil: alguns dels errors de l'anterior govern són greus i posen de manifest actituds i maneres d'actuar absolutament injustificables.

Aquests errors, precisament, han propiciat un debat sovint superficial i en el que qüestions claus gairebé ni s'han plantejat. Alguns exemples ràpids: Ja ha quedat establert que el deute de Reus (1.289 €/hab.) és “enorme”, mentre que els ajuntaments de Madrid (1.976 €/hab.) o Sant Cugat (930 €/hab.) són modèlics. Es reitera la sorpresa 'pel que s'han trobat', com si els actuals gestors no s'haguessin llegit les liquidacions anuals dels pressupostos ni les auditories de les societats, força explícites, ni els informes de la intervenció municipal. O es formulen prevencions cap a qui va tramitar fons europeus per projectes ciutadans (alguns sospitosament polítics: clavegueram, dipòsits d'aigua, potabilitzadora, etc), sense que a ningú li consti que els actuals gestors hagin aconseguit ni un euro d'altres administracions per a la ciutat.

D'altra banda, sorprèn que al mateix temps que es denuncien determinades pràctiques poc edificants de l'anterior equip de govern, s'amaguin púdicament decisions d'igual o major transcendència econòmica negativa per al consistori: els acords de finançament a l'esport professional local, la ingent sagnia que ha suposat l'aventura de l'escola de l'aire , l'aportació dels tres milions d'euros d'INNOVA a Shirota, la nefasta decisió d'aplicar el cash-pooling a INNOVA....


No cal ser gaire malpensat per concloure que si aquests exemples de mala gestió econòmica no surten a la llum pública és perquè el protagonisme de CiU i PP en la presa de decisions és indissimulable: millor que no en parlem, doncs. Però això ens porta a una altra qüestió: que van dir els portaveus de CiU i el PP quan es van prendre les decisions en el si d'INNOVA que ara tant critiquen? Les actes de les sessions resulten molt aclaridores, i en recomanem la lectura.

Ara bé, tot això no treu que les irregularitats que s'han fet públiques recentment (“encàrrecs” retribuïts a regidors de l'oposició, pagaments injustificats a regidors i alts càrrecs des de les societats, despeses del Tecnoparc, etc) són greus, i ens obliguen a reflexionar críticament sobre la nostra actuació en mandats municipals anteriors. És cert que en les àrees on ICV va tenir responsabilitats directes de gestió no s'ha produït irregularitats, i tenim interès en recalcar-ho; és cert que ICV va oposar-se públicament a algunes de les decisions que ara més es critiquen (demanant fa dos anys, per exemple, que s'establís un topall que no depassés els 100.000 € a les retribucions anuals als gerents d'empreses municipals; com també en no acceptar la duplicitat de president de les empreses que presidirem, una figura no remunerada, amb la figura de conseller delegat, que com s'ha vist si que era remunerada; és cert que ICV va renunciar a estar present en determinats òrgans de presa de decisió per disconformitat amb la seva concepció o en la seva gestió (Tecnoparc, Shirota...)...

No és menys cert, però, que ICV va subestimar la magnitud de la degradació de l'equip de govern del que formava part, una cosa que hauria hagut de percebre com a mínim després de l'autoconflicte de la brossa l'any 2008. Res del que diem és una crítica als que van ser regidors d'ICV, ja que van actuar sempre d'acord amb les decisions de l'organització. No obstant, es posen de manifest dos errors en l'anàlisi sobre la que es va basar l'actuació política d'ICV a Reus: la primera, que el govern d'esquerres a la ciutat era preferible per se, i que ens hi havíem de mantenir sense considerar opcions alternatives (per exemple: facilitar un govern socialista en minoria, tot i que ara ja sabem que això simplement hauria suposat avançar el protagonisme del PP a la ciutat).

La segona, que les diferències amb els socis de govern eren percebudes i enteses per la ciutadania; quan en realitat la percepció ha estat la clàssica de govern-oposició. Un tercer error, aquest possiblement inevitable, va ser la confiança en la lleialtat (que tantes vegades ens van exigir a nosaltres!) i la netedat de la gestió dels socis. Una confiança que ara, amb l'aparició d'uns fets dels quals érem desconeixedors, es veu que era excessiva i injustificada . I això, en política, també genera responsabilitats. I també es paga.

Sigui com sigui, l'axioma de la maldat intrínseca d'lNNOVA sembla instal·lat a la societat reusenca. Que un fil argumental tan feble s'hagi pogut convertir en gairebé dogma de fe s'explica només per l'extrema feblesa actual de les forces polítiques que constituïen l'anterior govern municipal, absents els uns, noquejats els altres, i per la conjunció d'interessos de la resta de grups en criticar sense matisos la gestió anterior, i posar en dubte la seva correcció ètica i/o jurídica. Tenint un bon diagnòstic, no l'espatllem posant a prova la seva veracitat, especialment si és convenient políticament i pot ser útil per justificar decisions que ja s'han començat a prendre.

Amb l'ambient propici serà quan es formularà el dilema: mantenim dins de l'àmbit de la gestió pública unes empreses que poden ser una important font d'ingressos recurrents per a l'ajuntament, i que objectivament són motor d'ocupació i creixement, element diferencial de la ciutat i factor de capitalitat o hi renunciem alegrament, a canvi d'un plat de llenties més o menys generós? Recordem que només hi ha dues alternatives de prestació d'aquests serveis: o fórmula societària pública, amb totes les correccions de funcionament que es vulgui, o privatització més o menys dissimulada. I tant de bo ens equivoquem, però l'aquelarre de demonització de la gestió pública que s'ha fet en els darrers mesos no ens ajudarà gens ni mica a plantejar aquesta disjuntiva en les millors condicions per a un debat serè i rigorós. Que potser ja era el que alguns els interessava.


(Aquest article ha estat escrit per Toni Puig i Quim Besora, membres de la direcció de l'Agrupació de Reus d'ICV).

PUBLICAT A Reus Digital

L'alternativa enfront de la dictadura neoliberal

Quan l'economia mundial es va ensorrar fa uns anys, alguns, ingènuament, van creure que l'era neoliberal finalment havia arribat a la seva desaparició inevitable i merescuda i van voler presentar la crisi com una oportunitat, sense ser conscients de la gravetat i els patiments que podia ocasionar a les classes treballadores. Ara les il•lusions s'han esvaït i estem assistint al sorgiment d'un neoliberalisme molt més potent i maligne que està tractant d'anar molt més enllà del que havia arribat abans de la crisi.
La visió neoliberal del segle XXI insisteix, com ja ho va fer la del segle XX, a reduir salaris, prolongar la vida laboral, allargar la jornada, intensificar els ritmes de treball i augmentar la inseguretat i la indefensió de les classes treballadores. La justificació dels poderosos, per fer tot això, és que són ells els "creadors d'ocupació" i que per poder dur a terme aquesta "creació" se'ls ha de garantir que els impostos que paguen cada vegada seran més baixos, llibertat completa per prosseguir amb les maniobres especulatives i possibilitats de reduir a la mínima expressió els límits per explotar els treballadors i treballadores. El mite del "ascens social" i de les "potencialitats del capitalisme per garantir el benestar de la gent" està sent substituït per el malson de la lluita global darwiniana acompanyada d'un intent criminal de culpabilitzar, dividir i enfrontar als explotats.
Ara els atacs més flagrants i sorprenentment antidemocràtic a les poblacions nacionals s'estan produint, justament, en una Unió Europea que ni tan sols té Constitució pròpia, ja que la que es va proposar fa uns anys, es va rebutjar en diversos referèndums nacionals i que, per tant , no té cap legitimitat democràtica. La Unió Europea actual és un òrgan no democràtic neoliberal, de la mateixa manera que ho són l'FMI o el Banc Mundial.
Espanya, amb més del 20% d'atur, ja es troba en depressió, però això no evita que la Comissió Europea segueixi estirant la corda més i més i que el govern del PP aprofiti l'ocasió per enviar en orris una part dels drets ja reduïts que la dreta franquista va haver d'acceptar a l'inici de la transició. La reforma laboral actual no és, ni de bon tros, el final de l'agressió neoliberal al dret del treball. És un pas més, d'una sèrie ininterrompuda d'agressions, que si no les aturem, es prologaran després de les eleccions autonòmiques d'Andalusia, i que intentaran rebaixar a la mínima expressió, drets fonamentals com el de lliure sindicació i el de vaga.
Però l'agressió neoliberal no queda limitada a Espanya. Les recomanacions de la Comissió Europea per als altres països són similars. L'Europa social queda reduïda a un record llunyà. La lògica absurda d'equiparar l'austeritat amb la prosperitat futura només pot ser imposada per la manipulació i és una amenaça directa a la democràcia que ha de ser combatuda sense cap tipus de concessió ni ambigüitat.
Però, quina és l'alternativa davant la lògica neoliberal? Res és possible sense la unitat de totes les víctimes de l'agressió neoliberal i sense la confluència de totes les organitzacions de les classes populars i els partits compromesos amb les polítiques d'esquerra.
Aquesta unitat ens ha de servir per donar la volta al repartiment regressiu de la riquesa que s'ha instal•lat en les últimes dècades i que ha estat el principal responsable de la misèria creixent de la població. Enfront de la regressió en els drets i les maniobres neofeixistes, cal reclamar la democràcia, però no únicament en el seu vessant formal, sinó en una triple dimensió: democràcia política, democràcia econòmica i democràcia social.
La ruptura de les polítiques neoliberals també ha d'anar unida a un projecte de re fundació d'Europa que permeti l'exercici de nous drets i iniciï un altre model de desenvolupament econòmic respectuós amb el medi ambient i basat en les necessitats socials.

(Aquest escrit resumeix les meves intervencions en l'últim Consell d'ICV i en la reunió de la Intercomarcal de Tarragona on es van debatre les propostes d'ICV sobre la Unió Europea)




Reforma labora precarizadora y autoritarismo patronal

La reforma laboral que acaba de presentar el gobierno del PP en forma de decreto se enmarca dentro del proceso permanente de precarización de las condiciones laborales y fortalecimiento del poder patronal.
La precarización no es un fenómeno marginal que afecte únicamente a una fracción de la clase obrera. Está en el corazón del sistema, golpea a la inmensa mayoría de los asalariados e infecta todos los ámbitos de la vida cotidiana.
El impulso precarizador proviene directamente de las conductas patronales en el seno de las empresas, pero prospera a través de una serie de reformas laborales como ésta, que privilegian el autoritarismo económico y empresarial.
La precarización se ha convertido, además, en un objetivo estratégico de la Comisión Europea que presiona incesantemente para dar nuevas vueltas al torniquete des-regulador y le da cobertura ideológica y jurídica con el nombre engañoso de la flexiseguridad.
La crisis que nos invade es realmente muy profunda. No obstante, esto no debe hacernos perder de vista que la derecha intenta aprovechar y alimentar el sentimiento de miedo que nace entre la gente debido a la fragilidad en que se encuentra.
Ya he dicho otras veces que considero reduccionista tipificar esta crisis únicamente de financiera. Su origen también se encuentra en el sector de la economía real más dinámico del período de auge económico anterior, es decir, en la construcción de viviendas que prosperó a la sombra de la burbuja especulativa.
El endeudamiento de la gente, del que ahora los economistas convencionales dicen pestes, tuvo que ver con la precarización de las condiciones laborales que degradó la participación de los salarios dentro del total de la riqueza producida. Pero este no fue el único desencadenante. También hubo endeudamiento de las familias porque el precio de las viviendas se disparó mientras las entidades financieras ofrecían facilidades de todo tipo a la gente para comprar más y más mercancías, aplazando así el estallido de una crisis de sobreproducción, y presentando, a la vez, la vivienda como el activo más seguro y rentable.
En todo caso, el factor que finalmente desencadenó la crisis fue la caída de la tasa de ganancia que se empezó a vislumbrar con el estallido de la burbuja inmobiliaria.
Esto, no significa negar la vertiente financiera de esta crisis ni menospreciar el impacto que tuvo la financiarización de la economía capitalista mundial y la desregulación de los mercados financieros. Este fenómeno se entrelazó con la burbuja inmobiliaria en medio de una coyuntura internacional en la que las inversiones de naturaleza especulativas y el crédito acabaron convirtiéndose prácticamente en las únicas actividades financieras.
El dominio de las finanzas junto al incremento de la tasa de explotación, enriqueció exageradamente a unos pocos y dio lugar a un crecimiento desmesurado del capital ficticio.
Ahora, los grandes capitalistas, por un lado, intentan ordenar el desbarajuste en las entidades financieras y sacar beneficio con ello. Por el otro, preparan las condiciones para incrementar de nuevo la tasa de explotación rebajando salarios, incrementando los ritmos de trabajo y alargando la jornada laboral.
Pero estos grandes capitalistas saben que difícilmente podrán generar de nuevo plusvalía en el sector inmobiliario de la forma como lo hicieron antes. Por este motivo ya se están preparando para dirigirse a otros sectores económicos mercantilizando los servicios sociales y las pensiones que ahora todavía tienen naturaleza pública.
Sin tener claro todo esto, difícilmente se pueden llegar a entender las razones de fondo de esta reforma laboral. La reforma no es una cuestión de maldad o de ceguera política del PP. Es una opción de clase. Pero, ¿cuál es su contenido?
La reforma laboral modifica diversas normas legales. Me centraré en los cambios en la Ley de Empresas de Trabajo Temporal y sobre todo en los del Estatuto de los Trabajadores.
Con la modificación de la Ley de Empresas de Trabajo Temporal este tipo de empresas dedicadas al prestamismo laboral podrán jugar a partir de ahora el papel de agencias de colocación. Se les permite, por tanto, especializarse en esta actividad y convertirla en una fuente de lucro.
La reforma del Estatuto de los Trabajadores afecta de lleno los títulos I y III.
Los cambios en el título I abarcan las modalidades de contratación y la modificación, suspensión y extinción del contrato.
Aunque aparentemente no se regula el contrato "de crisis" que últimamente reclamaban los empresarios, de hecho se hace algo similar con una nueva modalidad de contratación que podrá tener un período de prueba de un año. Esto significa que durante un año el empresario puede despedir al trabajador cuando lo considere oportuno desvirtuando así la finalidad del período de prueba. Este será además un contrato subvencionado y bonificado que permitirá hacer una serie de maniobras perversas con el subsidio de desempleo. Si no se evita, esta modalidad de contratación puede llegar a ser tanto o más perjudicial de lo que en su día fue el contrato temporal de fomento del empleo, que se convirtió en el principal adversario de la causalidad en la contratación y en el desencadenante de la temporalidad y la rotación laboral.
Se degrada de nuevo el contrato temporal "para la formación" que se podrá celebrar con todos los menores de 30 años (trabajando por lo tanto hasta los 33 años) y con un salario inferior al salario mínimo interprofesional, es decir, por debajo de los mínimos de subsistencia.
Se desvirtúa el contrato de trabajo a tiempo parcial. Trabajar parcialmente podría ser una opción beneficiosa para aquellas personas que voluntariamente opten por compaginar el trabajo remunerado con otras actividades no laborales. Pero para que esto sea factible se necesita una seguridad y regularidad en la jornada laboral. Ahora, en cambio, se pone en manos del empresario la posibilidad de modificar la jornada y se permite la realización de horas extras, que en muchos casos acabarán siendo obligatorias ya que así se hará constar en el contrato. Muchos trabajadores y trabajadoras a tiempo parcial se convertirán en los esclavos y esclavas peor pagados del mundo laboral.
Lo razonable sería que las condiciones pactadas en el contrato de trabajo sólo se pudieran modificar con acuerdo entre las partes. Esto no es así, ya que el empresario puede modificar unilateralmente la jornada, el lugar de trabajo y otros aspectos centrales de la prestación laboral alegando las famosas "causas objetivas". Ahora estos trámites aún serán más fáciles y se incrementan los supuestos que "justifican" la modificación.
Las causas objetivas, no sólo sirven para justificar la modificación del contrato. También permiten justificar la extinción ya sea de manera individual o colectiva a través de los Expedientes de Regulación de Empleo. Hasta ahora, estos expedientes debían ser autorizados por la autoridad laboral, lo que abría algunas posibilidades de negociación atenuando los daños que el expediente ocasionaba. Ahora, se anula la autorización administrativa, con lo cual, los derechos de los representantes de los trabajadores quedarán limitados a unos trámites simples de información y consulta. Esto tendrá efectos muy perversos y permitirá muchos despidos, no sólo en función de los ciclos económicos, sino también en función de los caprichos y las estrategias represivas de los patronos.
La flexibilización del despido también se hace extensible a la Administración. Se regula la "aplicación del despido por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción en el sector público", en términos que muy probablemente harán inviables que se vuelvan a dictar sentencias como las conocidas en los últimos meses contra la política de despidos de entidades públicas de la Generalidad de Cataluña si la parte empresarial justifica mínimamente los motivos de la extinción.
Se rebaja el coste del despido improcedente y a partir de ahora todo el mundo "sólo generará" 33 días de indemnización por año trabajado. Es curioso comprobar como en la exposición de motivos se justifica esta opción con críticas al denominada despido exprés que en su día instauró Aznar, para finalmente facilitar aún más esta modalidad tan arbitraria de despido.
La modificación del título III del Estatuto de los Trabajadores es de calado y empeora aún más los cambios que recientemente introdujo el gobierno anterior. Se opta por potenciar el "Convenio de Empresa", por encima de cualquier otro convenio, lo que significa apostar por el convenio difuso si se tiene en cuenta que nos encontramos en la época del fraccionamiento de las unidades empresariales y de la empresa difusa. Con todo ello se quiere debilitar los convenios sectoriales pasándose por el forro la fuerza vinculante de la que habla la Constitución. Se acorta también la "ultra actividad de los convenios" con el fin de acortar el período de liquidación de una parte de los convenios actualmente vigentes.
Aunque ahora intentan hacernos creer que la gente se está resignando y ya se ha hecho a la idea de que perderá sus derechos, en los últimos años, las movilizaciones contra la precariedad se han incrementado en Europa.
No deberíamos olvidar la movilización de los franceses contra el contrato de primer empleo del año 2006, es decir, contra una modalidad de contratación que tenía mucho que ver con los tipos de contratos que ahora se intenta instalar en España. En los últimos meses, los movimientos contra la precariedad se han acelerado. El 12 de marzo de 2011, en Portugal, se realizó una protesta de más de 300.000 personas, la mayor desde la Revolución de los Claveles de 1974. En Grecia se está llevando a cabo una cadena de huelgas generales, que aunque aquí nos las intentan presentar como poco exitosas, cada día consiguen unir a un número mayor de trabajadores y trabajadoras. La explosión también ha tomado cuerpo en EEUU, primero a través de un gran movimiento sindical de defensa del derecho de negociación colectiva y más recientemente con la ocupación de Wall Street.
Cuando la gente se organiza y lucha, sus voces se escuchan en la calle y su eco, finalmente termina atravesando los mares y las fronteras. Ahora nos toca a los trabajadores y trabajadoras del Estado español hacer retumbar nuestra voz y obligar a retirar esta reforma laboral autoritaria.

Estancament econòmic, atur i mercat laboral

Les últimes projeccions sobre l'economia espanyola i europea són alarmants. Es preveu que la taxa d'atur seguirà creixent. Això hauria d'inquietar a la gent ja que significa que milions de persones veuran arruïnades les seves vides. Els treballadors que no aconsegueixin trobar un treball digne no podran ajudar a les seves famílies, i s’incrementaran la misèria, l’estrès i les ruptures.
La raó per la qual l'economia no està creant llocs de treball és bastant senzilla. De moment no hi ha cap font de demanda capaç de substituir la demanda que en el seu moment va crear la bombolla immobiliària. Al no haver-hi capacitat per reemplaçar aquesta demanda, les empreses no tenen necessitat d'augmentar la producció i no contracten a cap nou treballador. A més, una bona part de les empresa aprofiten la situació de confusió i de pànic per acomiadar, reduir plantilles, intensificar els ritmes de treball i allargar la jornada laboral.
La despesa governamental també és una font de demanda. No obstant això, aquesta aixeta s'ha tancat a causa de l'obsessió pel dèficit i per les polítiques d'austeritat. Tenim milers de persones que semblen convençudes que si el govern deixa de gastar diners, acomiada a una part dels empleats públics i degrada encara més els drets laborals, llavors el sector privat augmentarà la producció i s'animarà la contractació laboral.
El govern del PP s'està comprometent a reduir el dèficit públic, costi el que costi, i intenta ser l'alumne més aplicat en matèria d’austeritat. Se'ns vol fer creure que aquestes mesures donaran un gran impuls al sector privat. En realitat, les dades recents ens alerten que als països on s'han aplicat les polítiques d'austeritat més dures, està passant justament el contrari i això, fins i tot, ho ha hagut de reconèixer el FMI.
Malauradament, des dels cercles governamentals i empresarials, s’intenta amagar aquesta i altres realitats i no es fa altra cosa que acusar la legislació laboral de ser el responsable directe dels actuals nivells d'atur. Però, com acabo d’explicar més amunt, això és una temeritat. Des de fa algunes dècades, el mercat de treball espanyol ha estat un dels més moguts i flexibles de la zona de l'euro: En l'època de bonança econòmica va ser perfectament capaç de cobrir milions de nous llocs de treball. Això va permetre una transformació profunda de l'economia espanyola i de la societat, ja que molts d'aquests llocs de treball van incorporar a dones i a treballadors estrangers .
El problema dels anys de bonança econòmica va venir, en tot cas, dels continguts precaris de bona part dels llocs de treball de nova creació i de la precarització de bona part dels que existien prèviament. La precarització no es deriva de la “rigidesa” sinó que precisament és una conseqüència directa de les polítiques laborals desreguladores.
Encara que actualment tenim uns volum elevadíssims d'atur, tot indica que el mercat de treball espanyol serà capaç de cobrir els nous llocs de treball quan la demanda augmenti . No podem culpar a la legislació laboral de l'atur i de la inestabilitat de l'Euro. Aquests problemes s’han de buscar en altres llocs si de debò es vol resoldre'ls.

Article publicat a REUS DIGITAL

Las razones del estancamiento

Las últimas proyecciones sobre la economía española y europea son alarmantes. Se prevé que la tasa de paro seguirá creciendo.

Esto debería inquietar e indignar a la gente ya que significa que millones de personas verán arruinadas sus vidas. Los trabajadores que no logren encontrar un trabajo digno no podrán ayudar a sus familias, y ello comportará miseria, estrés y rupturas.

La razón por la cual la economía no está creando puestos de trabajo es bastante sencilla. De momento no hay ninguna fuente de demanda capaz de sustituir la demanda que en su momento creó la burbuja inmobiliaria. Al no haber capacidad para reemplazar esa demanda, las empresas no tienen necesidad de aumentar la producción y no contratan a ningún nuevo trabajador. Además, una buena parte de las empresa aprovechan la situación de confusión y de pánico para despedir, reducir plantillas, intensificar los ritmos de trabajo y alargar la jornada laboral.

El gasto gubernamental es una fuente de demanda. Sin embargo, esta grifo se ha cerrado debido a la obsesión por el déficit y por las políticas de austeridad. Tenemos miles de personas que parecen convencidas de que si el gobierno deja de gastar dinero, despide a una parte de los empleados públicos y degrada de nuevo los derechos laborales, entonces el sector privado aumentará la producción y se animará la contratación laboral.

El gobierno del PP se está comprometiendo a reducir el déficit público, cueste lo que cueste, e intenta ser el alumno más aplicado en materia de auteridad. Se nos quiere hacer creer que estas medidas darán un gran impulso al sector privado. En realidad, los datos recientes nos alertan que en los países donde se han aplicado las políticas de austeridad más duras, está pasando justamente lo contrario y esto, incluso, lo ha tenido que reconocer el FMI.

Sería bueno que la mayoría de la población tomara conciencia de lo que está pasando allí donde se ha enquistado la austeridad . Esto permitiría descubrir que la reducción del déficit destruye puestos de trabajo, y que no crea de nuevos, aunque algunos nos quieren hacer creer todo lo contrario.

Mapa de la guerra




Cada estel representa una base militar d'EE.UU.

Aquest mapa no apareix en els mitjans de comunicació. Es prefereix situar a Iran com l'enemic bel·licista i a Síria com l'infractor en matèria de drets humans. El teló de fons per endolcir l'expansió militar nord-americana són les referències constants i esbiaixades sobre les "revolucions àrabs"

L'ocupació sota l'euro liberalisme

El desè aniversari de la implantació de l'euro ha passat amb més pena que glòria. Les autoritats europees no ho han celebrat i diuen que la seva missió no és organitzar festins. Abans de la crisi, en canvi, les celebracions es succeïen any rere any. De fet es van dur a terme fins al 2008, encara que llavors el gran discurs commemoratiu no es va pronunciar a primers de gener sinó el 10 de juliol, moment en què Jean-Claude Trichet va afirmar el següent:
"Els èxits que he descrit han acompanyat a una actuació impressionant en termes de creació d'ocupació. Des de l'inici de la UME fins l'any passat, (...) el nombre de persones ocupades a la zona de l'euro s'ha incrementat en 15.700.000, en comparació amb un augment de només uns 5 milions en els nou anys anteriors, i a la zona de l'euro la taxa d'atur ha caigut al seu nivell més baix des de la dècada de 1980. "
Com es veu, Rodríguez Zapatero no era l'únic que llavors negava la crisi econòmica i que intentava viure de les rendes en creació d'ocupació dels anys anteriors.
Però igual que feia Rodríguez Zapatero  - i com va fer Aznar en el seu moment- Jean-Claude Trichet no va tenir mai en compte les característiques de l'ocupació generada.
Les dades subministrades recentment ens permeten visualitzar alguns dels detalls en què Jean-Claude Trichet no va entrar i esbrinen quins països van crear ocupació durant els primers anys del segle XXI (és a dir, el període en què Trichet es refereix), en quins sectors es va crear i quines característiques va tenir.
Taula 1.-
A la primera taula es pot veure que el major creixement de l'ocupació va ser en els països anomenats perifèrics de l'euro (excepte Luxemburg). L'Estat espanyol es va col·locar en el primer lloc, Irlanda en el segon.
Els països on es va crear més ocupació també van ser els que van experimentar un major creixement demogràfic. Queda palès que el mal anomenat afecta crida de la immigració, no s'ha de buscar en la normativa legal sinó en les possibilitats de trobar feina.
Com es pot veure, en termes nets es van crear 14,4 milions de llocs de treball entre 1999 i 2007 i no 15.700.000 com exageradament va afirmar l'ex president del BCE en el seu discurs.
Remarco això de "termes nets" per deixar clar que, de fet, es van generar molts  més llocs de treball durant aquests anys ja que també se'n va destruir i alguns dels destruïts eren de major qualitat que els que es van crear.
En tot cas, vincular els èxits i els fracassos de la Unió Europea únicament amb l'euro resultava llavors, i resulta ara, agosarat. La taula també ens indica que en tres països de la UE (Dinamarca, Suècia i Regne Unit) situats fora de l'euro es van crear 2,8 milions de llocs de treball en termes nets. Si calculem el total de la UE-12 ens adonarem que en aquestes tres països  s'hauria generat un 16,6 per cent del total de llocs de treball de la UE-12 i que el seus percentatges de creixement són similars als dels països centrals de la zona euro.
Taula 2.-

La segona taula proporciona alguna pista a nivell sectorial. Es pot veure com l'augment més substancial es va produir en la Construcció. Recordem que la participació d'aquest sector a Irlanda i Espanya, es va associar sobretot al seu auge en l'habitatge. Una cosa semblant va passar a Grècia, Itàlia i Portugal.
El sector de serveis també va tenir un paper excel·lent, però aquesta no va ser una tendència exclusiva de tal o qual país, va ser una tendència generalitzada. El descens de l'ocupació en l'agricultura i la indústria també va ser general i això val fins i tot per Alemanya.
Globalment podem dir que la creació d'ocupació durant aquest període va expressar les disfuncions de la UE-12, i d'una manera especial, les de la zona euro. Una part de l'ocupació va venir de la mà d'un impressionant desequilibri comercial que va generar un gran excedent a Alemanya i un fort dèficit en els països de la perifèria. El supòsat malbaratament que en aquests últims països es va dur a terme i del que ara tant es parla, va permetre inflar la bombolla Immobiliària amb què els especuladors locals i forans es van folrar. Els prestamistes alemanys i francesos, entre altres, també es van apuntar al festí i van ajudar a finançar-lo.
Paradoxalment Trichet, va prendre com a punt de partida per a la seva comparació la dècada de 1980, és a dir, el període en el qual van començar a aplicar-se  les polítiques neoliberals i això li va permetre afirmar amb goig que s'havia arribat a la taxa d'atur més baixa del període.
Si Trichet hagués retrocedit uns quants anys més s'hagués vist en  l’obligació de recordar el que passava en el període anterior a la crisi de les dècada dels 70. Al fer-ho s'hagués adonat que les taxes d'atur, en aquells anys, eren més baixes. Això té una explicació: Llavors la prioritat de les polítiques econòmiques no era controlar la inflació, era la plena ocupació.

Euro i euro liberalisme

Mentre la situació política i econòmica a Europa es degrada, creix la crítica generalitzada cap a tots els polítics, sense fer distinció entre els que es consideren de dretes i els que es consideren d'esquerres. Això no passaria si els principals partits progressistes d'Europa fossin capaços de prendre la iniciativa i recuperar el control del debat polític.
Lamentablement, l'esquerra tradicional, i especialment la socialdemòcrata, ha quedat sepultada per l'agenda neoliberal i les seves propostes no s'allunyen de les dels conservadors. El problema llavors és que el debat públic queda orfe i és molt fàcil distorsionar-lo amb mentides i disquisicions que no tenen ni cap ni peus i que reforcen encara més el malestar i la confusió de la gent.
El buit de les esquerres ha donat ales a alguns partits que fins ara, o bé no existien o bé tenien un paper marginal. També ha donat ales a nous moviments socials més o menys reeixits. La presència d'uns i altres permet posar sobre la taula qüestions que les esquerres tradicionals no han estat capaces de situar en els últims anys.
El problema és que tot això coincideix amb el creixement de diferents projectes populistes de base ultra nacionalista, tolerats i fins i tot impulsats per l'elit que governa els assumptes europeus. M'estic referint, òbviament, a partits xenòfobs i reaccionaris com el Front Nacional a França i la Lliga Nord a Itàlia, que malgrat la seva oposició a tot el que sona a europeista, justifiquen i aplaudeixen les polítiques d'austeritat dels neoliberals.
Una de les propostes que darrerament circula amb cert èxit, és la recuperació de les monedes nacionals.
La desaparició d'aquestes monedes va eliminar la possibilitat de dur a terme ajustos modificant el tipus de canvi i va col•locar als governs dins d'una camisa de força. Amb el marge de maniobra limitat, els governs se senten obligats a situar la retallada salarial com l'única eina per millorar la competitivitat del país.
Així mateix, la moneda única ofereix seguretat als inversors en deute públic. Aquests inversors no corren cap risc ja que la quantia invertida i l'interès a ella associat no es pot devaluar degut a que la moneda que opera al país del prestador i la que opera al país del prestatari és la mateixa. L'únic que els pot fer la guitza és la inflació, però en aquest terreny estan tranquils: saben que de la inflació  s'ocupa el Banc Central Europeu. És evident, per tant, que l'euro estimula l'especulació.
Ara bé, en les condicions actuals la sortida de l'euro no resoldria la regressió social derivada de les polítiques d'austeritat i aquest és el veritable problema. D'altra banda, l'abandonament de l'euro obriria la possibilitat d'especular amb les diferents monedes nacionals que el substituirien.
Per tant, la sortida de l'euro únicament tindria sentit invertint les prioritats de la política econòmica i abandonant prèviament les polítiques neoliberals. El que passa és que un cop garantits aquests requisits previs, probablement aquesta sortida ja no aportaria cap avantatge.
Menys viabilitat té encara, tot i que tècnicament sembla més fàcil, la implantació de dos euros: l'euro de primera i l'euro de segona. Això subdividiria a la Unió Europea en dues grans àrees i en cadascuna d'elles prosperaria un nou centre i una nova perifèria. Si França, per exemple, es col•loqués a la zona de l'euro feble, seria, sense cap dubte, el centre d'aquesta zona, en canvi si es situés a la zona de l'euro fort, el seu paper seria el de perifèria, ja que el centre li correspondria exclusivament a Alemanya.
Que el problema no és únicament l'euro ens ho demostra Gran Bretanya que tot i conservar la seva pròpia moneda, ahir va ser el bressol del neoliberalisme i avui és el país on s'apliquen les polítiques d'austeritat més brutals.
La ruptura, per tant, no ha de ser amb l'euro. Cal trencar amb l'euro liberalisme i això és vàlid, tant per a la zona euro com per a Gran Bretanya.
En les condicions actuals, aquesta ruptura només és possible a partir de les lluites nacionals. És impensable que la iniciativa en aquest terreny vingui de l'elit que governa la Unió. Però les lluites nacionals s'han d'acompanyar de propostes que permetin una veritable reforma a Europa. Si no és així, acabarem presoners de les propostes de la dreta xenòfoba obstinada a implantar el proteccionisme, tancar fronteres i recuperar monedes nacionals.

Enric Barbat i Cesaria Evora RIP

Anticapitalismo, democracia real y retorno no dogmático a Karl Marx.

En un momento en que hay un aparente resurgimiento del activismo anticapitalista en todo el mundo, es oportuno preguntarse: ¿A qué se oponen todas estas personas que se han puesto en movimiento? Una posible respuesta podría ser: "Esto es obvio, ¡se oponen al capitalismo!".
Pero uno tiene la impresión de que los puntos de convergencia entre anticapitalistas acaban una vez se acaba la oposición a la negatividad más visible del capitalismo actual.
Para que el movimiento supere este estadio embrionario debería tener claro, en primer lugar, cuál es la especificidad de esta cosa que llamamos capitalismo.
Una manera de resolver el problema podría ser volviendo a Marx, que ha sido el mejor crítico del capitalismo.
Pero en las condiciones actuales, este retorno no es fácil. Por ahora, lo que preocupa a muchos anticapitalistas es cómo montar la acampada, cómo llevar a cabo una ocupación puntual, cómo organizar un boicot o cómo formular una crítica concreta de un tema de actualidad. Mientras el movimiento se quede en este estadio será difícil encontrar en los escritos de Marx recetas concretas que expliquen cómo articular este tipo de luchas.
Por otro lado, mucha gente limita la obra de Marx al Manifiesto Comunista y considera que Marx ni tuvo en cuenta la crítica ecologista al sistema, ni consideró otras críticas. Algunos, incluso, afirman que Marx justificó los elementos que ahora son objeto de crítica.
Cuando Marx escribió el Manifiesto Comunista, la clase obrera además de ser explotada durante una inhumana jornada laboral, vivía y trabajaba en condiciones pésimas. Ahora, en cambio, al menos en la mayoría de los países occidentales, hay un cierto Estado del bienestar y una legislación laboral, las condiciones globales de producción han cambiado y los trabajadores tienen unos niveles de poder adquisitivo superior al de los trabajadores del siglo XIX.
La historia tiende a demostrar que siempre que la gente mejora su nivel general de vida, defiende estas mejoras y lucha para ampliarlas. Pero al mismo tiempo, en estas condiciones, la gente tolera la explotación y la desigualdad de una manera mejor que antes.
Si después de la crisis actual, todo esto cambia, entonces puede ser que la crítica fácil contra la explotación capitalista recupere parte de su potencial y que la gente se apunte en masa a la lucha por una sociedad no capitalista que elimine esta explotación. Pero esto aún está por ver.
Todo este conjunto de factores alejan a mucha gente del Manifiesto Comunista. Una buena parte de los activistas considera innecesaria la lectura de este texto y lo observan como un texto ya caducado. Ahora bien, a pesar de ser cierto que sería absurda  una lectura dogmática del Manifiesto Comunista, no se debería olvidar que el Manifiesto finaliza con un llamamiento a la unidad de la clase obrera y esto, como otros aspectos del texto, tiene plena actualidad.
Si contemplamos la realidad actual nos daremos cuenta de que vivimos unos momentos en los que se busca enfrentar a los trabajadores de la función pública con los trabajadores asalariados, a los trabajadores con contrato indefinido con los trabajadores temporales, a  los parados con lo que conservan el empleo, a los de las empresas pequeñas con los de las grandes, a los trabajadores sindicados con los no sindicados, a las bases de los sindicatos con sus direcciones, a  los nacidos en España con los recién llegados, y así sucesivamente.
No todos los movimientos de protesta actual tienen un claro contenido anticapitalista. Una parte ha construido el discurso basándose en argumentos políticos: "los hijos de puta que ejercen el poder no nos representan, queremos una democracia real", vienen a decir.
Esta argumentación a favor de más democracia nos podría llevar a reivindicar la Comuna de París. Por este camino también podríamos volver a Marx. Ahora bien, en un contexto que presupone que el derecho a voto es universal, no tiene mucho sentido plantear las cosas como si aún nos encontráramos en el estadio del capitalismo liberal más antidemocrático. Por lo tanto, de nuevo parece que nos estamos metiendo en un callejón sin salida.
Queda una última opción: reivindicar al Marx del Capital. Esta, ciertamente, es una vía potente aunque complicada dadas las dificultades que conlleva la lectura de los tres tomos.
En El Capital, Marx demuestra que todas las ganancias de los capitalistas y las maldades estructurales de este sistema se derivan de la explotación del trabajo. El Capital, además, aporta una base válida para entender el capitalismo del siglo XIX y válida también para entender el capitalismo contemporáneo. Ahora bien, ¿con eso basta?
El problema que ahora preocupa más a la gente es la crisis. El Capital, ciertamente, aporta herramientas para analizar esta y otras crisis pero no las analiza de una manera directa. Esto es un problema. Hay mucha gente que quiere que le den las cosas masticadas y El Capital no las mastica.
Entonces, ¿dónde quiero ir a parar con todo esto?
El capitalismo actual es en parte igual y en parte diferente del que analizó Marx. De hecho, es el mismo monstruo pero más viejo, con más experiencia y con más recorrido. La cuestión es aclarar cómo demonios queremos agrupar todas las víctimas del capitalismo para acabar con la política agresiva del monstruo y ofrecer a la gente una propuesta diferente a la que el capitalismo neoliberal de hoy en día nos ofrece. Marx nos puede ayudar en esta tarea y sería suicida prescindir de su ayuda, pero somos nosotros los que debemos llevarla  acabo.


Ya está de nuevo en la red la página de LO QUE SOMOS, en la que publica de forma continuada. Esta es la dirección de la página:

LO QUE SOMOS partidarios de la libertad de comunicación


Y está es la dirección de la página donde se publican mis escritos:


A. Puig. Lo que somos



CRISIS ECONÓMICA Y CAPITALISMO MONOPOLISTA

La entrada más consultada de este blog es la que dediqué al libro de John Bellamy Foster y Fred Magdoff , La Gran crisis financiera. Causas y consecuencias. Este “éxito” puede llevar a la conclusión que me identifico de manera incondicional con los contenidos del libro. Esto no es del todo cierto.
Como se podrá comprobar, mi comentario se limitaba a un resumen del libro, resaltando con cierto detalle sus aspectos más interesantes y recomendando su lectura.
Quiero señalar de nuevo, que los autores del libro se inscriben en la tradición de la economía marxista formulada por Paul Sweezy, Paul Baran y Harry Magdoff y consideran que la causa de la crisis económica de nuestros días se debe buscar en la sustitución del capitalismo competitivo del siglo XIX por un capitalismo de tipo monopolista.
Según su punto de vista, esta variante del capitalismo conduce al estancamiento porque la competencia es débil. A su vez, los salarios de los trabajadores (que sí que están obligados a competir) se ven frenados y el precio de monopolio permite una transferencia de los beneficios desde las empresas pequeñas a las grandes.
Como que los trabajadores no gastan mucho por culpa de sus ingresos exiguos, los excedentes se acumulan en el monopolio y tienen que realizarse a través de gastos militares y campañas publicitarias, o, como acaeció en la etapa anterior a la crisis, con un auge del crédito.
Pero al estallar la burbuja de crédito, las limitaciones del capitalismo monopolista se han puesto de manifiesto de nuevo y el estancamiento se revela con toda su crudeza.
La crisis no viene provocada, por tanto, por una reducción de la tasa de ganancia. Lo que ocurre es que el excedente es demasiado alto y no hay manera de poderlo realizar. Esto conduce a la conclusión que las crisis capitalistas actuales ya no son cíclicas (boom y recesión), sino estructurales (estancamiento).
Esta visión incorpora elementos de la explicación subconsumista de la crisis capitalista, es decir, de aquella que viene a decir que no hay suficiente "demanda efectiva" de los trabajadores dado que sus salarios han disminuido mientras las desigualdades se ensancha a favor de las rentas del capital. Lo que ocurre es que ahora el subconsumismo ya no es coyuntural. Es estructural.
En el caso reciente el efecto subconsumista de la desigualdad y los salarios exiguos se retrasó gracias a la burbuja de crédito. Al estallar esta burbuja también estalló la crisis.
Buena parte de estos argumentos son contrastables y forman parte de las raíces de la crisis actual. Yo mismo los he defendido desde el momento que tuvimos evidencias de esta crisis. Esta fue precisamente una de las muchas razones que me animaron a recomendar la lectura del libro. Ahora bien, esto no significa bendecir la teoría del estancamiento.
No es verdad que los costes salariales se hayan estancado desde la aparición del capitalismo monopolista. Tampoco se ha estancado el consumo de los trabajadores sino que ha prosperado. La posibilidad de poder disfrutar de vacaciones, el derecho a la asistencia sanitaria, las pensiones de la seguridad social, etc. se han convertido en potentes yacimientos de empleo.
Lo que ha ocurrido, sobre todo durante el periodo conocido como "edad de oro", es que los dividendos crecieron por encima del crecimiento salarial y estos crecimientos se produjeron en unos momentos en los que la producción también crecía.
Esta tendencia al crecimiento desigual entre salarios y dividendos se modificó con las políticas neoliberales que permitieron que el capital monopolizara las ganancias en productividad en detrimento de los salarios que en este periodo sí que se estancaron. Cuando la rentabilidad llegó a su  máximo, el sector productivo más dinámico del ciclo (la construcción) alcanzó su punto límite y a partir de este momento empezó a caer. Fue entonces cuando el crecimiento se desaceleró y entramos de lleno en la crisis.

He publicat el següent article a LA FÀBRICA (espai de producció i reproducció d'idees dels Països Catalans):ACCIDENTS NUCLEARS I CRISI ECONÒMICA

INTERVENCIÓ EN EL CONSELL NACIONAL D'ICV.

Els resultats electorals s'emmarquen en un desplaçament cap a la dreta. Hi han contribuït, sobretot, la merescuda caiguda del PSOE i en menor mesura, l'abstenció (1).


Els aspectes més positius han estat: 
  • El resultat d'ICV-EUiA a Catalunya i el d'IU a la resta de l'Estat.
  • La conformació d'un Parlament més plural. 
El peculiar èxit electoral de CiU a Catalunya respon a diverses causes: 
  •  La situació de crisi, confusió ideològica i desprestigi generalitzat de la política i els polítics, porta a molta gent a aferrar-se a la nació i a la bandera. Els missatges retorçats, com els llançats per Duran, solen tenir èxit en aquests contextos.
  •  La política antisocial del PSOE no feia creïbles les crítiques extravagants del PSC sobre les retallades i en certa mesura, li ha donat legitimitat. Els mitjans de comunicació també han ajudat a fer creïble el discurs ben articulat d'Artur Mas sobre l'austeritat (2).
  •  L'èxit cantat del PP ha permès diversificar el vot de dretes a Catalunya sense risc de beneficiar el PSOE.

 Hi ha raons per a l'esperança:  
  • El PP, certament, ha recollit molts vots. Però el seu èxit electoral és moderat. Ha estat possible gràcies al desprestigi del PSOE i amagant una part de les seves intencions.
  • És factible organitzar la protesta de la gent i construir una alternativa política àmplia contra les polítiques neoliberals. Disposarem d'un bon grup parlamentari.

 Ara bé, caldrà comptar amb una organització molt ficada en el conflicte social i que treballi per a la unitat. Això exigeix canvis, també en les nostres organitzacions juvenils. Però no es tracta de fer seguidisme dels conflictes. Hem de saber identificar-los, analitzar-los, coordinar-los i donar-los sortida (3).


Alhora caldrà revitalitzar el debat teòric en el terreny ideològic, en el terreny polític i en el terreny organitzatiu (4).


La situació post electoral ve marcada per una crisi econòmica, que és molt més profunda que una crisi periòdica i que en certa mesura recorda la crisi del 29. Les polítiques neoliberals hegemòniques ens volen fer retrocedir a una situació social semblant a la prèvia al 1929, on no existia Estat del benestar, on els drets laborals i socials eren precaris i on el feixisme va prosperar.


Per evitar aquesta amenaça, cal reunir tots els sectors de la societat que han vist danyades les seves vides per les polítiques capitalistes. Hem de donar continguts anticapitalistes al nostre ideari.


Però el conflicte no és entre capitalistes d'una banda i anticapitalistes de l'altra, com plantegen alguns corrents d'esquerra (5). Tampoc és raonable ressuscitar la vella consigna de Socialisme o barbàrie. Això últim no significa negar, de cap de les maneres, que les polítiques neoliberals ens porten a la barbàrie.


La controvèrsia es situarà, en tot cas, entre les polítiques bàrbares dels neoliberals i les d'aquells que lluitem per una democràcia de tipus nou.
  • Una democràcia en la dimensió política,
  • Una democràcia en la dimensió econòmica i
  • Una democràcia en la dimensió social.
Aquest plantejament també és vàlid per a les polítiques europees. Els problemes de la Unió Europea no es poden focalitzar en l'euro. No es tracta de mitificar la sortida de l'euro com si fos la solució de tots els mals ni de proposar la creació de dos euros, un per al centre i l'altre per la perifèria, com darrerament ha suggerit Arcadi Oliveres. Es tracta, en tot cas, de sortir de l'euro liberalisme(6).


És previsible, que un cop s'hagi constituït el nou govern ens caiguin de sobte dues mesures reaccionàries.La primera en l'àmbit laboral i la segona en el financer:
  • Una reforma laboral que d'una banda incorpori el mal anomenat contracte únic i que per l'altre fulmini els convenis col • lectius sectorials; i una Llei de salari mínim amb menys poder adquisitiu.
  • La configuració d'un banc tarat que adquireixi tots els immobles i les hipoteques sobrevalorades del nostre sistema financers al que posteriorment s'hagi de socórrer amb diners públics.
Les dues mesures alimenten les arrels en les que s'enfonsa la crisi econòmica actual(7).


La primera implantaria un marc jurídic més desfavorable per al món del treball, faria retrocedir els salaris i posaria noves dificultats a les classes treballadores per cancel•lar els seus deutes.


La segona, significaria entrar en un nou episodi del festí financer.


Notes:


2.- Argumentació i significat de l'austeritat neoliberal
3.- Teoria i pràctica
4.- Marxistas en un callejón de difícil salida
5.- Per què no ens apuntem al Partit Anticapitalista?
6.- La unió europea, l'euro i la crisi tenen solució
7.- Crisi i recuperació econòmica


ACLARIMENT.- La meva intervenció, no va poder exposar la primera part d'aquest escrit ja que es va limitar el temps. Em vaig centrar sobretot, en la segona part.

El problema no està en el mercat de treball

Corre la remor que José Manuel González-Páramo – membre del Comitè Executiu del Banc Central Europeu (BCE)- serà ministre de Rajoy.
Aquest senyor duu anys insistint en la necessitat de precaritzar encara més el mercat de treball espanyol. L’acusa de ser el responsable directe dels actuals nivells d'atur. Però no és cert.
Des de fa algunes dècades, el mercat de treball espanyol ha estat un dels més moguts i flexibles de la zona de l'euro:
En l'època de bonança econòmica va ser perfectament capaç de cobrir milions de nous llocs de treball. Això va permetre una transformació profunda de l'economia espanyola i de la societat, ja que molts d'aquests llocs de treball van incorporar a dones i a treballadors estrangers .
El problema dels anys de bonança econòmica va venir, en tot cas, dels continguts precaris de bona part dels llocs de treball de nova creació i de la precarització dels que hi havia prèviament. La precarització no es deriva de la “rigidesa” sinó que és una conseqüència directa de les polítiques laborals desreguladores.
Encara que actualment tenim uns volum elevadíssims d'atur, tot indica que el mercat de treball espanyol serà capaç de cobrir els nous llocs de treball quan la demanda augmenti (tot i que la superació de l'atur, no es troba únicament en el terreny de la "demanda" sinó també en el de les grans inversions).
No podem culpar a la legislació laboral de l'atur i de la inestabilitat de l'Euro. Aquests problemes s’han de buscar en altres llocs si de debò es vol resoldre'ls.



Las vulgaridades del Banco Central Europeo en lenguaje infantil

Una compañera de " l'Escola de Formació Sindical"  (Lorena Castro) me alerta que debo visualizar un video en dibujos animados sobre la inflación y la estabilidad de precios que difunde el Banco Central Europeo.
Aúnque no lo dice de manera directa, supongo que también me  anima a dar mi opinión, a lo que accedo con agrado.
El video, que tiene una estética infantil,  está acompañado de un folleto “informativo” para el alumno y un libro para “el formador”. En este escrito dejo de lado estos dos documentos complementarios.
Con el video de dibujos se pretende atemorizar a los escolares a través del “monstruo” de la inflación y confundirlos con un lenguaje simplista. 
Pero los contenidos de este video carecen de fundamento y ya han sido arrinconados por lo hechos: 
Sí los problema de la economía europea se resolvieran controlando al “monstruo” de la inflación , ahora no habría razones para hablar de crisis. En cambio, hoy en día existe una gran preocupación porque la economía real se hunde, una parte de la población (y de los bancos) está endeudada, algunas entidades financieras hacen aguas y el desempleo sube como la espuma.
¿Qué es más monstruoso: la inflación o el desempleo?
El vídeo únicamente habla del” monstruo” de la inflación. Olvida otros monstruos, como por ejemplo, el monstruo del paro. Esta elección tiene consecuencias a la hora de decidir las prioridades en la política económica:
• Sí se considera que el principal problema es la inflación, lo importante será la estabilidad de precios.
• Sí es el paro, la prioridad será el pleno empleo.
Hay estudios que ponen al descubierto los daños personales, familiares y sociales que ocasiona el desempleo. Estos daños no son pasajeros: permanecen y repercuten en generaciones futuras.
Por el contrario, no conozco ningún estudio fiable que estime de forma detallada cuáles son los costes de la inflación.
En todo caso, resulta evidente que los daños totales de la inflación están por debajo de los daños totales del desempleo.
Estos daños no afectan de la misma manera a cada una de las clases sociales:
• El desempleo afecta a las clases trabajadoras.
• La inflación afecta, sobre todo, a los más ricos que ven como el valor real del dinero atesorado se encoge.
¿Qué es y qué no es la inflación?
Algunos comentaristas consideran que un incremento de los salarios, una devaluación de la moneda o una subida de impuestos son inflación. Esto no es cierto.
La inflación se produce cuando los empresarios aumentan los precios de sus mercancías y lo hacen de una manera continuada y general. Es decir, el nivel de precios debe aumentar en cada periodo observado.
La definición es importante. Si un nivel salarial o un impuesto aumenta un 2% en un mes y luego no vuelve a hacerlo, únicamente estaremos ante un incremento particular y puntual dentro de un período estable. No hay aumento general y continuo.
En cambio, si el nivel de precios aumentó el 1% en un mes, el 2% en dos meses, el 3% en tres meses y así sucesivamente, sí existe inflación.
Cuando el crecimiento es grande (50%, 60%, 70%,..., 200%, etc.) tenemos hiperinflación.
Alternativamente, si el nivel de precios aumenta un 10% en un mes, un 9% en dos meses, y sigue disminuyendo por cada mes que vamos sumando, se produce una caída o desaceleración de la inflación.
En el supuesto de que el nivel de precios caiga de manera general y continuada y tome valores negativos, diremos que se ha entrado en una situación deflacionista.
Inflación y ajustes cíclicos
Las empresas aumentan o disminuyen los precios de sus productos en función de la capacidad de utilización de sus plantas y, sobre todo, en función de sus estrategias para conservar o aumentar su cuota de mercado.
La variación en los niveles generales de precios se debe, sobre todo, a los ajustes cíclicos.
Cuando la economía va mal, algunas empresas reducen precios en un intento de seguir utilizando su capacidad productiva y mantener su cuota de mercado. En estos casos incluso llegan a aceptar una disminución del beneficio. Las empresas que generalmente eligen esta vía son las que cuentan con instalaciones y máquinas muy valiosas y encuentran dificultades para despedir a sus trabajadores.
La situación es radicalmente distinta cuando la capacidad instalada de la empresa tiene un valor bajo y se pierde poco transformando las máquinas en chatarra. En este supuesto, cuando la empresa afronta una situación adversa, generalmente opta por el cierre. La tentación por el cierre crece en proporción directa a las facilidades legales para despedir a los trabajadores y al coste de su despido.
Al llegar el momento en el que las condiciones de la demanda vuelven a ser favorables, las empresas preexistentes y las que se van incorporado de nuevo, comienzan a aumentar los precios para volver a alcanzar los niveles de beneficio que se obtenía antes y mejorarlos más adelante.
Incremento de la demanda y disminución en los precios

Paradójicamente, un incremento de la demanda puede ocasionar una disminución de precios. Este evento se pone de manifiesto cuando coinciden dos situaciones en una misma empresa:
1) Que produce muy por encima de un punto que en contabilidad se llama el punto muerto.
2) Que no ha superado la capacidad productiva de sus instalaciones.
Esto le permite aumentar producción y bajar precios. Incluso puede llegar a vender sus productos por un precio equivalente a sus costes variables sin que por ello disminuya beneficios. Este tipo de operaciones contribuyen a ampliar cuota de mercado.
Los cuellos de botella
A veces, se producen cuellos de botella en algunos sectores en los que ya se está utilizando la capacidad total. Al haber un exceso crónico de demanda, se genera inflación e incluso hiperinflación.
Los cuellos de botella se pueden mantener artificialmente durante años a través de estímulos a la demanda. Esto se puede lograr creando falsas expectativas a la gente y facilitando el endeudamiento de los consumidores. Es lo que sucedió en el sector inmobiliario durante el último período de auge económico. Mientras todo esto transcurría, las autoridades monetarias de la Eurozona no movieron ni un dedo.
Llegados a este punto, es necesario recordar que en el período de crecimiento de los precios en el sector inmobiliario, los salarios de los obreros de la construcción se congelaron o subieron con moderación y los impuestos que debían soportar las empresas constructoras disminuyeron.
Pero en el vídeo, las empresas de tipo capitalista y las entidades financieras no aparecen en ningún momento. Tampoco aparece el monstruo especulador. Sólo aparece un artesano individual malhumorado que se dedica a vender sus propios pasteles y que también es víctima de la inflación.
La versión monetarista
Para los autores del vídeo, el problema de la inflación se encuentra principalmente en la política monetaria.  "La inflación se produce como consecuencia de una pérdida de valor del dinero", nos dicen. Esto significa situar como causa a lo que únicamente es una  consecuencia.
Según esta versión, el valor del dinero está vinculado a los intereses: cuando más bajos son los intereses, menos vale el dinero, y viceversa.

De esta manera, el Banco Central Europeo únicamente tiene que preocuparse de manejar adecuadamente los tipos de interés:
• Si hay síntomas de deflación es que el valor del dinero es demasiado elevado; para abaratar hay que reducir los intereses.
• Si la inflación sube, entonces resulta que el dinero es excesivamente barato; se sube el tipo de interés y problema resuelto.
Aunque en el video no se diga, según los neoliberales, la existencia de una tasa "razonable" de desempleo,  se considera necesaria para poder garantizar la "estabilidad de precios".  Como este es un tema espinoso y puede poner de manifiesto el carácter perverso de sus políticas, han optado por no hablar del tema en la primera clase. Imagino que lo harán en "clases" posteriores.